Tratamos tu caso con total confidencialidad

La confidencialidad es una máxima en Canarias Sin Deuda. La mayoría de las personas que llegan a nuestras oficinas atraviesan una situación que, más allá de la complejidad económica y financiera por el alto endeudamiento, les afecta, y mucho emocionalmente. 

Es normal, hablamos de meses de angustia por no poder hacer frente a pagos, miedo a perder lo que se tiene, y por evitar preocupaciones a las personas que se quieren. Incluso esta situación se lleva en total secreto. 

En Canarias Sin Deuda somos muy conscientes de la angustia  que lleva luchar por salir del alto endeudamiento. Las inseguridades son lógicas y el celo por mantener en secreto esta situación es comprensible en ciertos casos. Por ello siempre abordamos cada uno de nuestros casos de manera totalmente discreta y personalizada.

Toda la información que recabamos es empleada solo para llevar a cabo la gestión de la cancelación. Nuestros abogados se comunican directamente con el cliente afectado, y solo los profesionales involucrados en tu caso tendrán conocimiento de estos datos, manteniendo la más absoluta confidencialidad que te garantizamos desde el inicio. La confianza es clave para que todo fluya y para que los trámites lleguen hasta el resultado final, siempre y cuando se cumplan los requisitos mínimos.

¿Ahora que ya sabes cómo te cuidamos durante el proceso, quieres saber cómo empezar?

Contáctanos y te lo explicamos todo paso a paso.

Entradas relacionadas

Cómo hablar de tus deudas sin sentir vergüenza
Contarle a alguien que tienes deudas no es fácil. A veces da miedo, otras veces, vergüenza. Y muchas veces, simplemente...
¿Qué pasa con ASNEF y los registros de morosidad tras la exoneración de deudas?
Conseguir la exoneración de deudas con la Ley de la Segunda Oportunidad es un antes y un después. Pero hay...
Estrategias para mejorar tu historial crediticio después de una crisis financiera personal
Cuando has pasado por una crisis financiera, es normal pensar que tu historial crediticio ha quedado “marcado para siempre”. Deudas...

¿Quieres que te llamemos?